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LOS EFECTOS DE ECONOMIA DE ESCALA

Por Jaquelín Gutiérrez

En estos tiempos en los que la economía de escala, cambio para bien, o para mal el acceso a productos como los textiles y el fashion, es importante revisar como éste fenómeno financiero ha influido colectivamente en la decisión humana a la hora de comprar.

Antes, nuestras madres eran las costureras empíricas de la familia, con manos mágicas diseñaban de manera incomprensible y con una destreza que solamente maestros de obra podían asimilar. La mezcla perfecta de amor , sabiduría natural y sentido común eran el complemento perfecto para hacernos lucir a todas las quinceañeras de la época felices y bellas… ah tiempos aquellos!.

Era poético y tenía valor el contacto humano, era delicioso llegar a la casa después del medio día almorzar en casa con olores entre mezclados de plátano, cilantro, y café la sonrisa insustituible de la mama, (no la empleada) que nos invitaba a la mesa del comedor, no teníamos afán por contestar celulares o chatear en la red, incluso cuando se está comiendo como es que sucede ahora.

Es impersonal y tan individualista la vida de esta generación. Los mejores amigos de los niños son el internet y los celulares, horas y horas momificados en esos aparatos sin entender el día ni la hora en la que viven. Desconocen, el olor de la naturaleza porque para ellos es imperceptible, huyen al llanto de un recién nacido porque es un impedimento potencial para su entorno, no degustan la sonrisa de la abuela a la que fosilizan en vida… pero bueno, ese fue el tiempo que les toco vivir y afortunadamente el Padre Santo en su infinita sabiduría siempre tiene un espacio para ellos porque los ama y los protege como a la niña de sus ojos.

Volviendo al tema que nos ocupa, hace más de una década que la globalización del mercado hizo que China, lugar en el que la mano de obra virtualmente carece de valor en términos de costos, produce miles de piezas de ropa que se distribuyen por todo el mundo, obviamente que no se le podría exigir ni calidad, ni exclusividad en el diseño cuando las tiendas las venden incomprensiblemente a 10 y 15 dólares, y obviamente están dirigidas al consumo popular. En ese orden de ideas, hay dos cuestionamientos que me permito hacer al respecto:

El primero es que a la hora de establecer un negocio para satisfacer de manera exclusiva a la comunidad Latina exigente a la hora de vestir y conocedora de calidades y diseños únicos provenientes solamente de nuestros países de origen y que para ofrecerlos en las vitrinas locales es necesario trasladarlos pero no en las cantidades de masificación que acostumbran los Chinos, entonces bajo ese concepto no podemos trabajar con el principio de la economía de escala que depende de inmensos volúmenes pues el resultado de este ejercicio es la pelea de coloso con enano. Automáticamente hay un ganador que no es el pequeño comerciante de prendas únicas y exclusivas, porque a la hora de competir obviamente nuestros precios no van a ser iguales a los ofrecidos por asiáticos.

Y la segunda es lograr que nuestra comunidad, entienda que la exclusividad tiene costos adicionales, si la intensión es sentirte única y diferente puedes conseguirlo con precios diferentes pero si competitivos, porque te permiten ponerle un toque de distinción a tu look.

Así las cosas, invito a la gente progresista que somos la mayoría de los latinos afortunadamente, a crear una comunidad fuerte, apabullante que tenga presencia y que sea respetada por su solidaridad y su apoyo a los intentos comerciales de ofrecer servicios que provienen de nuestros países y que no solamente tienen valor comercial sino, que están inmersos en un contexto cultural y artístico exclusivo de la tierra que nos vio nacer.

indigenaco@yahoo.es