LaGloria_Logo-Feb-2015

La final soñada en El Salvador cumplió 30 años

La final soñada en El Salvador cumplió 30 años

Desde 1987 Alianza y Águila no coinciden en el juego decisivo por el título en la Liga salvadoreña

Foto del recuerdo de Alianza. Arriba, desde la izquierda: Raúl Chamagua, Óscar Rodríguez, Carlos Medrano, Carlos Reyes, Antonio García Prieto y Julio Palacios. Abajo: Rubén Alonso, Hernán Sosa, Juan Ramón Pacheco, Joaquín Escobar y Jorge Orantes. Cortesía: LPG

Víctor Zelada Uceda

Corresponsal de Sin Fronteras News

San Salvador

Alianza y Águila son los dos equipos más populares en El Salvador. Hasta en la década de los ochenta era visto por los medios locales como “el clásico nacional”, una definición que fue cambiando por el duelo FAS vs.. Águila por ser los equipos más laureados del fútbol salvadoreño.

Pero en número de aficionados es, por mucho, la rivalidad de equipos que más convocatoria tiene en la Liga Mayor de Fútbol (LMF).

En el presente torneo Clausura 2017, tanto Alianza como Águila están al frente de la clasificación con 20 y 18 puntos, respectivamente. Ambos conjuntos protagonizarán el duelo correspondiente a la décima jornada.

Tres décadas y una final. Alianza y Águila no se han visto en una final desde el 22 de febrero de 1987. En los últimos dos torneos han estado cerca de reeditar esa final, pero el destino los alejó el uno del otro cuando solo uno superó la semifinal y el otro le tocó seguir la final por la televisión.

Seguramente, sus aficionados desearían que se lograra ese partido esperado para definir a un campeón, un hecho que incluso en 1958 se dio cuando el equipo capitalino y el migueleño disputaron una serie final en la Liga de Ascenso (Segunda División).

El recuerdo

El pasado miércoles 22 de febrero se cumplieron 30 años de esa final que logró romper la mayor sequía sin títulos del Alianza ante un Águila que lo había derrotado en la primera final entre ambos en el Cuscatlán, en su última fase de construcción, en 1976.

Fue un encuentro denso, un 0-0 en 120 minutos. Tensión, expulsiones, controversia, penaltis. Y estadio lleno. Y un Alianza con la carga de 20 años de no ser campeón (su título anterior quedó en 1967). Con un Águila que dominó con autoridad la campaña regular y quería consumar su nivel y coronarla con la 10.ª.

De ese juego en 1987 quedan momentos enmarcados para los aficionados y periodistas de esa época: el habilidosos uruguayo Carlos Reyes le hizo un túnel al volante emplumado Eduardo Santana; este último lo detuvo con una patada. Carlos Ortiz Cardoza, quizá el mejor árbitro de la época, lo expulsó y hasta sacó dos tarjetas rojas más en los 120 minutos; a Carlos Coreas, del Águila, y al extremo aliancista Jorge Orantes.

El Águila contaba con dos volantes creativos de lujo: “el Pelé” Ramírez Zapata y “el Primi” Maradiaga; en ataque, la rapidez de Salvador Coreas y la efectividad del brasileño Ned Barbosa.

Los albos gozaban de los nacionales “Kin” Canales y Palacios Lozano, que se complementaban con los uruguayos Reyes y Rubén Alonso en ofensiva.

La final de 1987 tuvo que haberse jugado dos meses antes. El terremoto del 10 de octubre de 1986 obligó al fútbol a hacer una pausa y posponer sus fechas. El Cuscatlán quedó dañado, al punto que calló el techo que cubría los palcos de la esquina sur.

El Alianza alcanzó entonces el pico de su rendimiento. Apenas llegó a la postemporada gracias a un repechaje, pero ganó esa ronda, y obligó al Águila, puntero del circuito regular, a sacar al campeón en un único partido.

El técnico Ricardo Sepúlveda tenía un problema. Uno de sus mejores jugadores, el defensor central José Antonio “Negro” García Prieto, estaba lesionado. Sin embargo, el chileno corrió un riesgo.

Esa final llegó hasta el lanzamiento de los penales. Fue decisivo el portero de Alianza, Raúl Chamagua, quien le ganó el duelo a Alcides Caballero. Los albos fueron los campeones ese año. Treinta años después, ese recuerdo es un tesoro. ¿Se repetirá este 2017 o en el futuro?